La educación para el trabajo y el desarrollo humano es clave a la hora de enfrentar el fenómeno del desempleo, la formación para el trabajo en Colombia se implementa a través de entidades de capacitación, dirigida a los-las jóvenes excluidos, vulnerables o que se encuentran en riesgo social, que viven en los barrios marginados y excluidos de las principales ciudades del país (Medellín, Bogotá, Cali, Manizales y Barranquilla).
Para ubicarnos en este contexto es necesario conocer la definición de las políticas públicas relacionadas con los programas de educación para el trabajo. La definición de estas y algunos de los resultados entregados son presentados y analizado en la investigación (La educación para el trabajo de jóvenes en Colombia,
¿Mecanismo de Inserción Laboral y Equidad? Marleny CARDONA ACEVEDO.
John Fernando MACÍAS PRADA Paula Andrea SUESCÚN ÁLVAREZ 26 de marzo de 2009)
Las políticas públicas y los programas de educación para el trabajo
Las políticas públicas se constituyen en la esencia del desarrollo económico y social, ellas
trazan los mecanismos de equidad para los miembros de la sociedad, la defensa de la
seguridad social, los derechos humanos y la distribución de la riqueza; elementos que deben
revertir en soluciones directas a problemas estructurales, para alcanzar el bienestar, el
desarrollo humano y las oportunidades sociales y laborales de la población 1. Las mismas se
consideran como un flujo que va desde el régimen político hacia la sociedad 2.
Existe acuerdo en que el Estado es el primer ejecutor de la política pública, sin embargo para la consecución de políticas efectivas éstas deben contar con la participación activa del conjunto
de la sociedad, lo que garantice una implementación que incluya todos los sectores y
perspectivas. Al tratar problemas sociales manifiestos, la sociedad tiene un papel activo en la
vivencia del problema y, por tanto, en la toma de decisiones en las políticas. Hecha esta
consideración preliminar, conviene conocer algunas de las principales definiciones de política
pública.
Con todo, es importante observar que las definiciones de política pública son el producto de
construcciones sociales que responden a contextos históricos cambiantes. En consecuencia, es posible afirmar que no existe una noción ‘verdadera’ de política pública; por el contrario, las
nociones existentes deben estudiarse como la expresión ideológica de momentos históricos específicos, lo que implica que al asumir una noción de política pública cada sociedad asume
también sus consecuencias.
1 SARMIENTO, ANZOLA; Libardo. Injusticia y desigualdad social la eterna crisis. En: Apuntes del CENES.
Universidad. Pedagógica y tecnológica de Colombia. Bogotá. 1999.
2 ALCANTARA, Manuel. Gobernabilidad, crisis y cambios. Fondo de cultura económica. México. 1995. p.
43-54.
Las políticas de juventud, educación y trabajo
Plantear el tema de la juventud, el trabajo y la educación nos muestra un escenario
donde se pregunta por el papel del joven en la sociedad contemporánea, cómo está
influyendo la educación y el papel que tiene el trabajo en la realización personal del
joven. Los-as jóvenes tienen hoy un papel importante en el mercado laboral, sin
embargo la falta de formación, el poco acceso al sistema educativo, las condiciones de
explotación laboral y, sobre todo, el poco reconocimiento de los-as jóvenes como
sujetos de derechos, demanda soluciones urgentes, la implementación e intervención
de manera explícita de diversas iniciativas. Podría pensarse que los programas de
formación para el trabajo dirigidos a jóvenes considerados en alto riesgo social es una
de ellas.
Estos programas de formación, cuyo modelo de intervención difiere en aspectos
importantes de la oferta previa de formación profesional, se implementan en
Colombia a partir de los años noventa, buscando atender la problemática del
desempleo de los-as jóvenes y la falta de educación. Se articulan a las políticas
públicas y por ello traen consigo todas las cargas sociales y de contexto que la
implementación de las políticas en el país implica.
Es importante destacar que tanto las políticas públicas y sociales del gobierno, así
como los planes de desarrollo y los programas implementados para atender
problemáticas sociales adolecen de grandes limitaciones debido, entre otras cosas, a las
falencias administrativas nacionales y territoriales, al bajo reconocimiento de las
instituciones gubernamentales, a las prácticas de diversos agentes sociales,
individuales y colectivos que con sus orientaciones o intereses políticos desvirtúan los
procesos.
En cuanto a las políticas de educación puede señalarse también que los contextos de
masificación de la educación formal y no formal han estado marcados por la pérdida
de calidad y precariedad así como por la desarticulación con el mercado de trabajo.
Por su parte, las empresas no se articulan todavía con los intereses sociales definidos
como tales desde instancias gubernamentales y sociales, por lo cual persisten variadas
contradicciones, luchas y mediaciones que se evidencian en el sistema educativo, el
sistema productivo y el sistema político 3.
La Constitución de 1991 marcó una etapa de importantes potencialidades en materia
de formulación de políticas públicas sobre educación, juventud y trabajo. Desde
entonces la legislación ha intentado atender tanto las trabas sociales y políticas para la
implementación de planes y proyectos derivados de las políticas públicas. Para ello ha
avanzado en diversas líneas con logros dispares, pero con el éxito de haber promovido
el diálogo entre diversos sectores sociales involucrados.
La implementación de estas transformaciones desde el carácter de la política pública
ha implicado efectos conjuntos que han influido en la vida de los-as jóvenes, pero
también en el conjunto del sistema educativo y del mundo laboral.
Se presenta algunas de las principales acciones derivadas de la
implementación de estrategias políticas en educación, juventud y trabajo, que –debe
destacarse- no son las únicas y tampoco suficientes:
3 CARDONA ACEVEDO, Marleny; RAMIREZ GOMEZ; Mauricio Andrés. Políticas Públicas
Sectoriales: Un Balance Desde La Salud, Medio Ambiente y Juventud. Medellín: Universidad EAFIT.
2006.
Principales acciones de las políticas de juventud, educación y trabajo
JUVENTUD
- El reconocimiento de la condición de juventud que responde a definiciones etáreas entre los 12 y 25 años como sujeto de derechos, mediante la promulgación de la Ley 375 de 1997, llamada Ley de Juventud, con la que se busca consolidar ese reconocimiento,
- Creación de la Consejería para la Juventud, la Mujer y la Familia en el marco de la Ley 375 de 1997, conocida como Ley de Juventud que establece el marco institucional y orienta políticas, planes y programas por parte del Estado y la sociedad civil para la juventud y promueve la formación integral del joven.
- Plan de Desarrollo 1994 – 1998, llamado El Salto Social, en la administración Samper se crea en 1994 el Viceministerio de la Juventud y en 1995 se aprueba el documento CONPES 2794, donde se reafirma al joven como sujeto de derechos y deberes.
- Entre 1998 – 2002 se ejecuta el Plan de Desarrollo llamado Cambio para Construir la Paz; con cinco estrategias centrales: i) impulso a la promoción juvenil y a las estrategias de promoción integral, ii) integración a los servicios para jóvenes, iii) desarrollo democrático y solidario de la juventud, iv) formación para el trabajo y el desarrollo productivo y v) organización del sistema nacional de juventud y fortalecimiento de los espacios de participación juvenil.
EDUCACIÓN
- La identificación de la educación como derecho y servicio público con función social, que pese a los intentos de desmontar como tal aún prevalece.
- El Consejo Nacional de Acreditación, en el marco de la Ley 30 de 1992 establece su composición y sus funciones.
- En respuesta de las deficiencias para febrero de 1996, el Ministerio de Educación Nacional presentó al país el Plan Decenal de Educación 1996- 2005, La Educación un Compromiso de Todos, como el producto de la reflexión colectiva y el debate sobre el rumbo que la educación colombiana debía tomar en los 10 años siguientes.
TRABAJO
- El énfasis en iniciativas para resolver el problema del desempleo y la precariedad con programas como Familias en Acción, Jóvenes en Acción, entre otros, con su más cercana evidencia en la Ley 789 de 2002
- Apoyo a los afiliados a las Cajas de Compensación que perdieran su empleo, a través de la asignación de un subsidio que entregarían estas entidades en bonos que dieran derecho a ciertos servicios de las cajas, equivalente a un 50% del salario mínimo.
- creación de estímulos para la generación de empleos en las micro, pequeñas y medianas empresas, consistentes en subsidios al empleo, recursos de crédito, y exención de parafiscales para empresas que empleen personas vulnerables y estudiantes y su aplicación está supeditada a que la tasa nacional dedesempleo se ubique por encima de 12%.
- Se le quita el monopolio de la formación para el trabajo al SENA y se reglamentan los contratos de aprendizaje: la ley permite ahora la remuneración de los aprendices por debajo del salario mínimo y estableció la obligatoriedad de contratar aprendices para las empresas que ocupen quince o más trabajadores, o como alternativa, cancelar una cuota monetaria, destinada a financiar un fondo para la promoción empresarial del SENA.
- Se adoptaron medidas para disminuir costos laborales: se amplió la jornada de trabajo ordinario hasta las 10 de la noche, se disminuyó el sobrecargo para el trabajo durante festivos y dominicales, y se redujo a la mitad la indemnización por despido sin justa causa. Los estudios sobre el impacto de cada una de estas acciones sólo parecen demostrar que la principal incidencia de esta reforma ha sido la de formalizar en Colombia la flexibilidad laboral, con el efecto de precarizar la situación laboral de los trabajadores y entre ellos los-as jóvenes usuarios de los programas de formación para el empleo.
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